Ecuador fija tabla para el porte y consumo de drogas

La Constitución de 2008 dejó de criminalizar la tenencia y consumo de droga, pero faltaba establecer qué cantidades podía tener en su poder una persona para no ser considerado un delito, lo cual fue resuelto por el Consejo Directivo del Consep.

Facsímil de la resolución del Consejo Directivo del Consep que fija la tabla de cantidades máximas admisibles para tenencia y consumo.

Facsímil de la resolución del Consejo Directivo del Consep que fija la tabla de cantidades máximas admisibles para tenencia y consumo.

Redacción Justicia

Mediante resolución, el Consejo Directivo del Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (Consep) acogió el informe del Ministerio de Salud Pública (MSP) que establece  la tabla de cantidades máximas admisibles para la tenencia y consumo de drogas de una persona en Ecuador.

Así consta en el documento firmado el 21 de mayo pasado por el procurador general, Diego García, quien preside el  Consejo Directivo del Consep, y el secretario ejecutivo del organismo, Rodrigo Vélez.

La resolución acoge el análisis técnico de toxicidad, estudios sicológicos, biológicos y otros sobre tenencia de sustancias estupefacientes y psicotrópicas para consumo, y la propuesta de cantidades máximas admisibles de tenencia para el consumo personal, elaborado y planteado por el MSP. (ver facsímil ampliado)

En ese sentido, fija que cada consumidor, sin incurrir en ningún delito, puede portar la  cantidad de alguna de las siguientes drogas:  10 gramos de marihuana, 2 gramos de pasta base de cocaína, 1 gramo de clorhidrato de cocaína, 0,1 gramos de heroína, 0.015 de MDA-N.etil-a meta-3.4-metilendioxifenetilamina, 0.015 de MDMA-N-a-dimetil-3.4-metilendioxifenetilamina (éxtasis) y 0.040 de anfetaminas.

La resolución con la tabla respectiva incluye que el siguiente paso es poner, inmediatamente, en conocimiento de la Función Judicial el estudio del MSP, a fin de dotar de elementos de análisis y guiar su accionar para el cumplimiento de la norma constitucional de no criminalización del consumo.

En ese sentido, el artículo 364 de la Constitución ecuatoriana de 2008 estipula: “Las adicciones son un problema de salud pública. Al Estado le corresponderá desarrollar programas coordinados de información, prevención y control del consumo de alcohol, tabaco y sustancias estupefacientes y psicotrópicas; así como ofrecer tratamiento y rehabilitación a los consumidores ocasionales, habituales y problemáticos”. Y va más allá al señalar en el segundo inciso: “En ningún caso se permitirá su criminalización ni se vulnerarán sus derechos humanos”.

Felipe Ogaz, fundador y directivo de la Organización Diabluma, recordó que ellos participaron en la inclusión en la Constitución del artículo 364, que descriminaliza a nivel declarativo el consumo de drogas, pero dice que para lograr una despenalización efectiva se requería  que la posesión de pequeñas cantidades y otros delitos no sean susceptibles de generar detenciones.

Consideró que esto no solo ayudará a bajar el hacinamiento en las cárceles, sino que impulsaría otras formas de seguridad ciudadana.

En la página web http://es.wikipedia.org se explica: “La descriminalización de las drogas aboga por una reducción del control y las multas respecto a la situación legal actual. Sus proponentes apoyan el uso de multas y otros castigos que reemplacen a la prisión y siempre que los usuarios no reciban un fichaje penal como resultado. Un tema central de la descriminalización de las drogas es la reducción del daño”.

Añade que la descriminalización es, en cierto modo, “una medida intermedia entre la prohibición y la legalización, y ha sido criticada también como la peor de las opciones al mantener la venta ilegal y, por  tanto, perpetuando los problemas asociados a la clandestinidad de la distribución y producción de drogas”.

En el caso de Ecuador, el consumo de droga ya estaba descriminalizado en la Constitución, pero faltaba fijar la tabla que complemente aquello, lo cual se lo hizo el 21 de mayo pasado. Sin embargo, para que la aplicación sea obligatoria para los jueces   se requiere incorporarlo en el proyecto de nuevo Código Orgánico Integral Penal (COIP), que está en pleno debate en la Asamblea Nacional.

El proyecto de ley original, que justamente establece la despenalización del consumo de drogas en cantidades mínimas, fue  remitido el 12 de octubre de 2011 por el Ministerio de Justicia, pero no fue aprobado en la Asamblea anterior. Sin embargo, la urgencia de la ley fue ratificada por el presidente Correa, para el actual período legislativo.

Finalmente, la resolución del Consejo Directivo del Consep dispone  “la incorporación dentro del nuevo Plan Nacional de Prevención Integral de Drogas 2013-2017 de los resultados del análisis técnico de toxicidad, estudios sicológicos, biológicos y otros necesarios sobre la tenencia de sustancias estupefacientes y psicotrópicas para el consumo personal”. La resolución entró en vigencia tras su aprobación.

LA ESTRATEGIA HA FRACASADO

Adrián Bonilla, experto de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), en entrevista con  “El poder de la palabra” de ecuadorinmediato.com, afirmó que en América Latina hay suficientes estudios  que, entre otras cosas, prueban que la estrategia para combatir las drogas fundamentada en la prohibición ha fracasado. “No se ha reducido el consumo, los temas de salud pública siguen iguales”, dijo.

Aseguró que el hecho de regular el consumo de drogas afectaría a la economía del narcotráfico, ya que la rentabilidad viene dada por su condición de ilegalidad. Consideró que Ecuador está en capacidad de enfrentar este tema.

Fuente:Telegrafo

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Qué hacer ante la droga de la droga

Escrito por: Frei Betto

El tráfico de drogas en el mundo mueve cada año unos US$ 400 mil millones.  Algunos cálculos duplican la suma. Los datos son de la Oficina de la ONU para las Drogas y el Crimen. Y el consumo de drogas mata cada año unas 200 mil personas.

El Brasil es ahora el segundo mayor consumidor de cocaína, sólo por detrás de los EE.UU. Los datos del año 2010 indican que el 0.6% de la población brasileña (27 millones de personas) ya consumió el polvo derivado de la hoja de coca. Entre el 2004 y el 2010 fueron aprendidas en el país 27 toneladas de cocaína.

Se impone un debate: ¿cómo lidiar con esta cuestión? Aumenta el número de los usuarios y dependientes, y ese tráfico desencadena violencia, mientras que las medidas represivas no surten efecto.

El Reino Unido debe cambiar su política en relación a las drogas, que cada año llevan a la cárcel a 42 mil personas y al cementerio a dos mil, sin contar las 160 mil advertencias por uso de marihuana, la más consumida. El gasto anual es de 3 mil millones de libras (US$ 4 mil millones).

La propuesta de los especialistas ingleses que analizaron el tema los últimos seis años es no considerar crimen el consumo de pequeñas cantidades sino delito civil. El usuario sería multado, obligado a comparecer en reuniones sobre el uso de drogas y, en caso de dependencia, orientado hacia un tratamiento.

En el Brasil ya contamos con más de 120 mil firmas a favor de un anteproyecto de cambio de la ley 11.343/2006, propuesta por la Comisión Brasileña sobre Drogas y Democracia que, con el Viva Rio, apoya la campaña “Ley de drogas: hay que cambiar”.

El anteproyecto distingue entre usuario y traficante. El usuario sería amonestado, prestaría servicios comunitarios y en caso necesario sería orientado a programas de reeducación. Mientras que el traficante, obviamente, sería penalizado.

La Comisión Global de Políticas sobre Drogas de la ONU, presidida por el expresidente Fernando Henrique Cardoso, enfatiza el fracaso de las políticas de combate al tráfico y defiende la descriminalización del consumo.

El consumo crece mucho más rápido que todas las medidas tomadas para reprimirlo. Entre el 2009 y el 2011 fueron identificadas, en los países de la Unión Europea, 114 nuevas drogas sicoactivas, cuyo comercio es facilitado por el internet.

La propuesta de los expertos ingleses es descriminalizar el cultivo doméstico de marihuana para uso personal, lo que  reduciría el tráfico manejado por el crimen organizado. Aunque seguiría criminalizado el consumo de cocaína y heroína.

Portugal abolió desde el 2001 todas las penas criminales sobre la posesión de drogas. Pero los traficantes y productores, incluso domésticos, continúan penalizados.  Y los usuarios pillados con gran cantidad son orientados  a seguir un tratamiento.

En los EE.UU. los estados de Oregon, Colorado y Washington decidieron legalizar la marihuana en noviembre. En Uruguay, que descriminaliza el consumo y criminaliza su comercio, el gobierno quiere estatalizar la marihuana, o sea controlar su producción y venta en el país. Los 75 mil usuarios tendrían derecho a 40 gramos mensuales.

En Guatemala el presidente Otto Pérez, para inhibir el tráfico, defiende la legalización de las drogas, con restricciones para las sustancias más nocivas. Sería la misma tolerancia, ya adoptada en la mayoría de países, con relación a las bebidas alcohólicas.

No es fácil encontrar la solución adecuada. Trabajé varios años con drogodependientes químicos y sé cuán inútil resulta mantener en el Brasil la actual legislación prohibitiva y represiva… que más bien favorece el narcotráfico y a los policías corruptos.

La descriminalización del consumo me parece una medida humanitaria.  Todo drogodependiente es un enfermo y necesita ser tratado como tal. ¿Pero cómo evitar que el consumo no engrose la ingente fortuna de los traficantes? Aunque se mantenga la prohibición de las llamadas drogas pesadas, generalmente caras, ¿cómo parar la diseminación del crack, más barato y tan devastador?

Hay una cuestión de fondo que merece ser profundizada por todos los interesados en el problema: ¿por qué una persona toma drogas? ¿Qué la motiva a buscar una alteración de su estado normal de conciencia? ¿Por qué experimenta una sensación de felicidad sólo bajo el efecto de la droga?

La droga es un falso sucedáneo para quien tiene un vacío en el pecho. Vacío  resultante del desamor y de las frecuentes frustraciones en una sociedad tan egocéntrica y competitiva. Una cultura que se jacta de haber cerrado el horizonte a las utopías, a “otros mundos posibles”, a las ideologías liberadoras, al sueño de que “de aquí en adelante todo puede ser diferente”, hace que, sobre  todo los jóvenes, se refugien en ambiciones muy mezquinas: riqueza, fama y belleza.

Como dice Jesús, “donde está tu tesoro allí está tu corazón” (Mateo 6,21). Muchos que no han tenido la suerte de ver su sueño convertido en realidad saben cómo hacerlo virtual… Y aunque no tengan conciencia de ello están gritando a pleno pulmón que tienen al menos una certeza: la de que la felicidad reside en la subjetividad. (Traducción de J.L.Burguet)

Fuente:lr21

Plantean permitir el consumo de marihuana a deportistas

La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) podría excluir a la marihuana de la lista de sustancias prohibidas en aquellos deportes en los que no ayuda a mejorar el rendimiento físico de los atletas, aseguró el presidente de la organización, John Fahey.

Días atrás la asociación deportiva australiana COMPS se manifestó a favor de no poner a la marihuana ‘en el mismo saco’ que la hormona del crecimiento humano y los esteroides anabólicos (sustancias por las que se puede recibir una suspensión de dos años) y de que la AMA revise su reglamento de una manera más detallada.

“No voy a expresar mi punto de vista, simplemente diré que este punto será analizado con detenimiento. Hay sustancias que están prohibidas en algunos deportes, pero en otros no. Esto podría influir en la decisión que tome la Comisión, pero no quiero anticiparme a nada, dejemos que sean ellos los que decidan sin influencias mías”, declaró Fahey.

Es ampliamente conocido que la marihuana no ayuda en nada a mejorar los rendimientos en disciplinas en las que se requiere velocidad, sin embargo en deportes donde se requiere una buena puntería y precisión, como el tiro o el golf, el consumo de cannabis podría resultar ventajoso.

La AMA actualiza anualmente la relación de sustancias prohibidas en el deporte y para que una sea incluida en la ‘lista negra’ tiene que cumplir dos de estos tres criterios establecidos por la asociación: ayuda a mejorar los resultados deportivos, daña el espíritu del deporte o es dañino para la salud del atleta.

Fuente: RT