01/11/2012. Felicidad, ¿es cuestion de percepciones?

Arreglando mis cosas, encuentro mi pipa, como no tenia con que llenarla me dedico a limpiarla mientras pongo a sonar en shuffle el disco de radio head- the bends, le hago un abc a la dichosa pipa y encuentro resina en toda la superficie interna, en fin, me quede con una bolita de hachis media tucona y me la comienzo a quemar en la pipa, me da hambre y me preparo un pescadito con verduritas salteadas en salsa de esparragos con finas especias, con un juguito de naranja casi puro, delicioso. Luego el aleatorio me suelta Street spirit (Fade out) rica cancion!!, creo que es hora de terminar de quemar esa media bolita, mientras veo el capitulo 12 de la tercera temporada de mi serie favorita.

Acaso la vida no es hermosa y sencilla? y no es la marihuana la que me da la felicidad; tan solo me da la agudeza para percibir y deleitarme con esta cotidiana; pero Celestial situacion que me ha deparado el destino.
Un simple ejercicio para el diario vivir. Disfrutar todo lo hermoso del universo que nuestros sentidos permiten percibir (un arcoiris no podria existir sin la vista para distinguirlo). Por eso todo el mundo busca alterar su conciencia por que se van olvidado como sorprenderse y emosionarse con la vida, algunos usan quimicos, yo prefiero ejercitar con plantitas, es mas sanito. Aqui en el blog encontraran muchas razones para creerlo.

75 años de prohibición del cannabis: punto de quiebre

Hoy hace 75 años, 1 de Octubre de 1937, se inició la prohibición del cannabis en Estados Unidos.

Ni siquiera se conocía bajo el nombre de “marihuana”, que fue como el recién nombrado primer Zar Antidrogas, Harry Anslinger, empezó a referirse a la planta. Para que fuese asociada a hispanos y afrodescendientes. Desde su inicio, y hasta el día de hoy, el prohibicionismo ha sido la versión políticamente correcta del racismo, de la superioridad blanca, del prejuicio contra el otro. Claro, hace 75 años ese tipo de prejuicios no había que matizarlos, hoy lo que se usa son los principios liberales que aborrecen la supuesta bajá productividad y pobre desempeño del consumidor.

Pero no sólo de prejuicios y de argumentos pseudo-científicos se agarran para avanzar políticas obscenas. Les sobra mala intención: el médico que fue llamado a testificar en 1937 en el congreso gringo por el problema del consumo de marihuana decía que de tal problema no existía registro. Testimonio que luego fue reportado como estando a favor de la prohibición. Así empezó: con mentiras.

El daño que se han auto-infligido los gringos con la prohibición del cannabis no es despreciable: la efectividad de la justicia se ha minado, millones encarcelados cuyo único delito ha sido cargar unas hojas secas, las funciones policiales se han sobredimensionado…. En resumen: con la prohibición se ha invertido en socavar la confianza en las instituciones. Porque nada más se ha logrado.

Y es que nada más se puede obtener de una política cuya única utilidad ha sido la de tener una excusa para cuestionar a alguien indeseado. Cualquiera que cumpla cierto perfil puede ser requisado “para ver sí tiene algo”. Le sirve al brazo ejecutivo de la ley: si alguien ha cometido algún delito que efectivamente afecte a terceros y al mismo tiempo consume o trafica, puede ser arrestado por esto último, fácil de verificar, sin que se haya probado lo otro. Pero le sirve en detrimento de la sociedad: las cárceles se llenan de gente que no han sido culpadas de algo grave. De aquí la importancia de equiparar consumidor o expendedor con anti-social: para hacer que la sociedad entera se redima de toda esta farsa.

La ilusión de justicia que genera tal política es aún más palpable en nuestros acuerdos de extradición con los EEUU: los implicados llegan tras las órdenes de captura emitidas por “crímenes de drogas”, para luego sí, entre confesiones, aparecer delitos reales. Castigados con penas reducidas.

Ahora bien, una sociedad que aspira a empatar el éxito con el mérito necesita que las instituciones inspiren confianza. Por eso los gringos están hastiados de esa falsa justicia que promete la prohibición. Y si bien hace dos años los californianos dijeron no a la legalización del cannabis en un referendo, los resultados fueron estrechos. Este Noviembre, ya no es uno, sino tres estados donde se intentará nuevamente: Colorado, Oregon, Washington. En dos de los tres el sí le lleva amplia ventaja al no. La mayoría quiere la droga en un mercado distinto al ilegal; no porque la droga sea buena, sino porque su prohibición es insostenible financiera y moralmente.

No es sólo Estados Unidos, es el continente el que se está sacudiendo la prohibición. El gobierno de Uruguay planea legalizar la marihuana bajo un monopolio estatal, el presidente de Colombia convoca a cuestionar el régimen global de prohibición, el presidente de Guatemala habla de la posibilidad de legalizar las drogas, no únicamente el cannabis, y regularlas estrictamente.

En un histórico discurso frente a la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de México se envalentono para decir lo que ya todos sabemos: es por la prohibición que Centroamérica se ha convertido en la región más violenta del mundo, arrebatándole el futuro a su juventud. Y como en el caso del médico que testificó en el congreso gringo, las palabras de Calderón fueron censuradas en el resumen oficial en la página de la ONU.

Estamos en el punto de quiebre: después de cincuenta años de aprobación unánime, presidentes de gobiernos democráticos que han luchado la guerra contra las drogas le quitan a esta su apoyo incuestionable. Dentro de no mucho, los políticos que no le piden cuentas al prohibicionismo pasarán a ser minoría.

Fuente:blogs.elespectador

Alivio sintomático de los pacientes con enfermedad de Crohn tratados con cannabis

De acuerdo con los datos publicados en la encuesta de la edición de O’Shaughnessy: The Journal of Cannabis in Clinical Practice, los pacientes con enfermedad de Crohn obtienen  beneficios subjetivos con el cannabis, incluyendo el alivio del dolor y aumento del apetito.

En el estudio, 12 pacientes fueron auto-seleccionados para participar en una encuesta que evaluó los cambios en los síntomas subjetivos de los voluntarios después de que usaran  cannabis. “En todos los signos y síntomas evaluados en el estudio, los pacientes describieron mejoras marcadas con el consumo de cannabis”, concluyó el co-autor Jeff Hergenrather dela Sociedad de California para los usos médicos de cannabis. “SE informó sobre los efectos beneficiosos en el apetito, dolor, náuseas, vómitos, fatiga, actividad y depresión. Los pacientes también informaron que el consumo de cannabis favorece el aumento de peso, menor número de deposiciones diarias y menos brotes de menor gravedad”.

Se encontró por los autores del estudio, que el uso de cannabis por parte de los pacientes estaba relacionado con una reducción en el uso de otros medicamentos farmacéuticos.

Los datos preclínicos publicados anteriormente en la revista Gastroenterology se descubrió que los cannabinoides pueden promover la cicatrización de la membrana gastrointestinal además de proporcionar alivio a los pacientes que sufren de trastornos inflamatorios tales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

La activación de los receptores cannabinoides en el tracto gastrointestinal protege el cuerpo de la inflamación y modula la secreción gástrica además de  la motilidad intestinal, entre otras funciones, de acuerdo con estudiosprevios en animales.

 

Fuente Imarijuananews

Estudio israelí: más médicos deberían recomendar cannabis a pacientes con cáncer

Israel.- Más de dos tercios de los pacientes con cáncer a quienes se les prescribió marihuana medicinal para combatir el dolor están satisfechos con el tratamiento, según un nuevo estudio exhaustivo de Israel.

En el estudio participaron 264 pacientes con cáncer que fueron tratados con marihuana medicinal durante todo un año, informó Dan Even de Haaretz . La investigación se llevó a cabo en el Centro Médico Sheba, Tel Hashomer, en colaboración con la Asociacióndel Cáncer de Israel.

Alrededor del 61 por ciento de los pacientes reportaron una mejoría significativa en su calidad de vida como resultado de la marihuana medicinal, mientras que el 56 por ciento observando una mejora en su capacidad para controlar el dolor. Dos tercios – 67 por ciento – estaban a favor del tratamiento, y el 65 por ciento dijo que se lo recomendaría a otros pacientes.

Los hallazgos fueron presentados este mes en una conferencia dela Unión Oncólogos israelíes en Eilat, Israel. El estudio fue dirigido por el Dr. Ilo Wolf, director de oncología en el Centro de Cáncer de Sheba, con la asistencia de investigadores Yasmin Leshem, Damien Urbach, Berliz Adato, Tamar Ben Efraín y Gerty Meital.

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Los tipos más comunes de cáncer para el cual se prescribe marihuana medicinal está el cáncer tísico (21 por ciento), cáncer de mama (12 por ciento) y el cáncer de páncreas (10 por ciento), según el estudio.

Los investigadores encontraron un promedio de 325 días transcurridos entre el momento en que los pacientes fueron diagnosticados con cáncer y el tiempo que habían presentado solicitudes de permiso para cultivar o poseer marihuana medicinal. Alrededor del 81 por ciento de las solicitudes citadas fueron por el dolor causado por la enfermedad. Un 8 por ciento de los pacientes solicita cannabis medicinal para combatir las náuseas, mientras que otro 8 por ciento se quejó de debilidad.

Pero la mayoría de los pacientes de cáncer están siendo tratados con marihuana medicinal en Israel son informados de que es la única opción en las etapas avanzadas de la enfermedad, según los investigadores.

“El tratamiento debe ser ofrecido a los pacientes en las etapas iniciales del cáncer”, señala el informe.

Según el estudio, el 39 por ciento de los encuestados se les aconsejó el tratamiento inicial de los amigos, los otros pacientes, o los medios de comunicación, en lugar de por sus médicos.

“El tratamiento debe ser ofrecido a los pacientes entrenados por los equipos médicos, porque se trata de un tratamiento efectivo”, dijo el informe.

Los pocos efectos secundarios derivados de la utilización regular de cannabis medicinal se definen como “moderados”. Vértigo fue el principal efecto secundario documentado por los investigadores.

“La marihuana medicinal se ha convertido en uno de los tratamientos disponibles para pacientes con cáncer en Israel en los últimos años [y por lo tanto] la creencia de la asociación que la cuestión debe ser regulada por los profesionales en el campo”, dijo Miri Ziv, director dela Asociaciónde Cáncer de Israel.

El número de pacientes de marihuana medicinal en Israel ha aumentado en un 66 por ciento anual en los últimos años, según el estudio. La marihuana medicinal ha sido aprobado para su uso en alrededor de 6.000 israelíes que sufren de diversas enfermedades, según el informe.

Muchas cuestiones jurídicas relacionadas con la marihuana medicinal siguen sin resolverse, pero los funcionarios del Ministerio de Salud creen que una vez que la zona es “totalmente regulada”, el número de pacientes tratados con marihuana medicinal en Israel se extenderá a 40.000.

Siete de los 12 parques autorizados para cultivar cannabis medicinal se encuentran activos en Israel, según el informe. En virtud de una directiva del Ministerio de Salud, los centros de distribución que operan actualmente tienen derecho a NIS 360 por mes, por paciente, para el suministro de marihuana medicinal. Tienen derecho a otro NIS 24 para transportarlo encima y NIS 100 para la entrega.

Los pacientes que tienen permisos de marihuana medicinal emitidos antes de 2009 tienen derecho a crecer hasta 10 plantas en el hogar, con una altura máxima de1,5 metros(menores de cinco pies). Permisos expedidos durante los últimos dos años sólo permiten a los pacientes que posean la marihuana medicinal “, de acuerdo con las cantidades prescritas.”

Fuente: takeofthetown

El 66% de los canadienses, a favor de legalizar la marihuana


Canadá.- Un 66 por ciento de los canadienses están a favor de legalizar o depenalizar la marihuana, según una nueva encuesta realizada el pasado mes de diciembre por la empresa de Toronto Forum Research, y dada a conocer este martes por el diario National Post.

El sondeo revela que solo un 20 por ciento de los encuestados son partidarios de dejar la legislación como está, y que los residentes dela Columbia Británicason los más propensos (un 73 por ciento de los encuestados) a reformar las leyes en apoyo de la marihuana.

La menor predisposición a modificar la normativa actual se encuentra en Quebec, con un 61 por ciento.

Por grupos de edad, los encuestados de entre 55 y 64 años fueron los que más respaldo mostraron a un eventual cambio de la ley (el 73 por ciento).

El Partido Liberal votó el pasado fin de semana, en el congreso que esta formación política celebró en Ottawa, a favor de la legalización y la regulación de la marihuana, algo a lo que el actual Gobierno federal conservador se ha opuesto en reiteradas ocasiones.

 

Fuente ElPopular

 

Legalizar la marihuana

Publicado el Martes 3 de Enero de 2012

Rubén Cortés

El editorial del lunes pasado del periódico capitalino La Razón debería dar pie a una discusión nacional sobre la legalización o no de la marihuana:

Aquí nos matamos para evitar que la yerba llegue a Estados Unidos. Gastamos una millonada en armamento, aeronaves, controles carreteros e inteligencia para impedir que pase marihuana al norte. Y allá la siembran, la venden, la presumen y la consumen. Ya basta, ¿no?

No hay que temer a la discusión y debemos exigirnos primero a nosotros mismos, no a otros, como el vicecoordinador del PAN en el Senado, Alejandro Zapata:

“Es hora de reclamar a Estados Unidos porque, aunque argumenta que la venta de marihuana es con fines medicinales, es inadmisible que se haga de la vista gorda y deje que cualquiera la compre”.

Pero la de Zapata es una posición. Veamos las dos más persistentes. La primera, a favor:
–El “uso medicinal” es la manera correcta encontrada por Estados Unidos para controlar un negocio supermillonario del que hoy solo se beneficia la delincuencia. Según la Casa Blanca, el 60 por ciento del ingreso de los cárteles mexicanos proviene de la marihuana.
–Alemania, Holanda y Portugal no desean que Washington se coma solo el pastel, y pidieron a la ONU una convención para revisar la prohibición de la marihuana.
–México debería sumarse y encontraría una salida políticamente correcta al tema e incentivaría un debate nacional como parte de un acuerdo internacional amparado por Naciones Unidas. En todo caso, le será cada vez más difícil mantener invariable su actual política antidroga.
–Las prohibiciones no suelen ser solución. Por ejemplo, la prohibición del alcohol en Estados Unidos (1919-33) aumentó el consumo y provocó que fueran 45 mil nuevos presos a las cárceles y surgieran los más grandes gangsteres, como Al Capone, John Dillinger o El Gusano Siege.

La segunda, en contra:

–Tras la legalización, el narco continuará el negocio de manera más agresiva, pues a sus competidores tradicionales se sumará otro más poderoso, el Estado.
–Tampoco es totalmente cierto que la legalización resolvió el problema en otros países, como Holanda, donde socialistas y liberales buscan que el Ministerio de Salud dicte normas más estrictas.
–“Empezamos tolerando narcosalas para jóvenes y los criminales se adueñaron de ellas. Ahora prácticamente toleramos la organización de redes criminales”, asegura Rob Hessink, ex jefe de policía de Rotterdam.
–En Suiza, tras un experimento de tolerancia en un parque público, los precios bajaron, por no estar perseguido el tráfico, pero la droga se masificó y los adictos encontraron más facilidades.

¿A favor o en contra? Toda respuesta será apresurada sin un debate que no puede tardar.

Porque, en este tema, llevamos demasiado tiempo con la cabeza metida bajo el ala.

Fuente: El arsenal

“Weed Wars”: el primer reality show sobre la marihuana médica

El Discovery Channel estrena el primer reality que investiga el mundo de la marihuana médica en California. Weed Wars gira en torno a la vida de los hermanos DeAngelo, dueños de Harborside Health Center el centro de dispendio de marihuana médica más grande del mundo, sus vidas administrando este lugar, su staff, sus pacientes y los políticos que buscan acabar con ellos.

“Existen muchos estigmas alrededor de los pacientes que toman cannabis médico, se dice que no trabajamos mucho, que somos flojos y nos la pasamos viajando, que somos en realidad criminales o narcotraficantes”, dice Andrew DeAngleo. “Todo eso es una mentira perpetrada por los federales y los medios”.

Los hermanos DeAngelo creen apasionadamente que el cannabis es una planta que ofrece una serie de importantes beneficios para la salud y debe de ser legal; su reality show competirá con otros realities, como el de las Kardashian, en su  cruzada por el rating y la transformación de la opinión pública. ¿Entretenimiento stoner o TV con conciencia política?

Weed Wars-Season 1 Episode 1

Novedades sobre las potencialidades terapéuticas del Cannabis y el sistema cannabinoide

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Durante la última década una rica investigación básica ha permitido caracterizar el sistema cannabinoide. Comienzan a acumularse pruebas de que los cannabinoides podrían ser eficaces en el tratamiento de las náuseas y vómitos por quimioterápicos antineoplásicos, el dolor, la espasticidad y otros síntomas de la esclerosis múltiple y algunas alteraciones del movimiento. Hay que esperar la publicación de los resultados de los ensayos clínicos en curso con extractos de Cannabis por vía oral y sublingual para definir de manera precisa su lugar en terapéutica en estas y otras indicaciones. Actualmente se están desarrollando nuevas vías de administración como la rectal, sublingual o transdérmica para evitar los efectos perjudiciales del humo del Cannabis fumado. Aunque el futuro inmediato parece basarse en medicamentos derivados directamente del Cannabis, la investigación actual tiende a desarrollar por un lado nuevos fármacos que actúen potenciando o inhibiendo los efectos de los cannabinoides endógenos y por otro, fármacos sintéticos agonistas y antagonistas de los receptores cannabinoides.

Efectos farmacológicos del Cannabis
Los efectos agudos del Cannabis son en su mayoría neuropsiquiátricos y cardiovasculares. No obstante, también tiene efectos en otros órganos y sistemas (tabla 1).

Estudios recientes han planteado la existencia de una relación entre el uso crónico de Cannabis y la depresión, ansiedad, esquizofrenia y alteraciones de la función cognitiva. Sin embargo, hasta el momento actual no se ha podido demostrar que las alteraciones de la función cognitiva en fumadores crónicos de Cannabis sean irreversibles. También se duda de que el posible déficit cognitivo aumente con la duración de la exposición. En cuanto a la relación entre el Cannabis y la esquizofrenia, la teoría más aceptada es que podría precipitar un episodio en personas con antecedentes o exacerbar los síntomas en enfermos con esta enfermedad. La relación entre el uso crónico de Cannabis y la depresión ha sido menos estudiada. No obstante, 2 estudios recientes apoyan la hipótesis de que el uso crónico de Cannabis durante la adolescencia podría ser un factor de riesgo de depresión en el adulto. En contraposición, también se ha descrito mejoría de la depresión con el uso terapéutico de algunos cannabinoides.

Tabla1

Efectos farmacológicos del Cannabis y del Δ9tetrahidrocannabinol
Efectos neuropsiquiátricos. Euforia, disforia, relajación, ansiedada, despersonalización, aumento de la percepción sensorial, alucinaciones, alteración de la percepción del tiempo, psicosis, fragmentación del pensamiento, aumento de la creatividad, alteración de la memoria a corto término, ataxia, deterioro o lentitud en la coordinación motora
Sistema nervioso central. Analgesia, relajación muscular, estimulación del apetito, efecto antiemético, descenso de la temperatura corporal
Sistema cardiovascular. Taquicardia, aumento del gasto cardíaco y de la demanda de oxígeno, vasodilatación, hipotensión ortostática, inhibición de la agregación plaquetaria
Ojo. Inyección conjuntival, disminución de la presión intraocular
Sistema respiatorio. Broncodilatación
Tracto gastrointestinal. Sequedad de boca, reducción del peristaltism intestinal y retraso del vaciado gástrico
Sistema endocrino. Disminución de las concentraciones plasmáticas de LH, FSH, TSP, PL, GH, alteración del metabolismo de la glucosa, reducción del número y la motilidad de los espermatozoidesb
Sistema inmunitario. Efecto inmunomoduladorc y antiinflamatorio
Material genético. Actividad antineoplásica, inhibición de la síntesis de ADN, ARN y proteínas

Los efectos sobre la inmunidad no están bien establecidos
A dosis bajas tiene efecto ansiolítico y a dosis altas ansiogénico. La mitad de los usuarios (con finalidad lúdica) han tenido como mínimo un episodio de ansiedad secundario a su consumo, generalmente a dosis altas9.
LH: hormona luteostimulante; FSH: hormona foliculostimulante; TST: testosterona; PL: prolactina; GH: hormona del crecimiento. Se desconoce actualmente la relevancia clínica de estos efectos.

Marta Duran, Joan-Ramon Laporte y Dolors Capellà
Fundació Institut Català de Farmacologia. Hospitals Vall d?Hebron.
Universitat Autònoma de Barcelona. Barcelona. España.

Fuente: molecular Pharmacology

Una hierba Medicinal

por R. C. Randall*

Después de más de medio siglo de prohibición, prácticamente hemos olvidado las remarcables propiedades curativas que se han reconocido a la marihuana durante 5000 años. Esta ausencia de memoria nos ha privado de los beneficios ancestrales de esta planta, que además es de muy fácil cultivo.

 La marihuana es citada en los primeros escritos de la medicina, lo que nos incita a pensar seriamente que su uso está extendido desde la protohistoria. La primera mención se encuentra en una obra china sobre las hierbas medicinales datada en el año 2727 a.c.  Los chinos reconocían en la marihuana la propiedad de calmar los trastornos digestivos y de mejorar el estado de los que sufrían enfermedades nerviosas. Se trata de un reconocimiento común a toda la Antigüedad. Se encuentran huellas en las medicinas india, griega, egipcia y romana. Cada una de esas culturas utilizaba la planta con los mismos fines, de ahí la imposibilidad de que los datos históricos sean falsos.

 Después de la caída del Imperio Romano, Europa no abandonará la marihuana. Al finalizar la Edad Media, se usaba una mezcla de cannabis y mantequilla a modo de pomada para aplicar sobre heridas e inflamaciones de la piel.

 Con el advenimiento de los cambios climáticos (Europa inició su camino hacia el frío), el cannabis europeo vio probablemente alterada su composición química. Día a día su uso va cesando a mediados del siglo XVI, pero conserva muchas otras aplicaciones fuera del dominio médico: era, por ejemplo, indispensable en la fabricación de todo tipo de cordelería.

El interés que suscitaba la fibra de cáñamo fue creciendo con la constitución de grandes flotas navales y mercantiles. en una época donde se abrirían nuevas rutas marítimas hacia Asia y se descubriría el Nuevo Mundo.

Las colonias inglesas ilustran  perfectamente la importancia vital que tenía entonces la cultura del cáñamo. Después del tabaco, es el cáñamo el que sustentaba  la colonia de Virginia gracias a sus exportaciones a Inglaterra.

La ausencia de memoria nos ha privado de los beneficios ancestrales de esta planta,reconocidos durante 5000 años.

Los ingleses fueron los primeros en comprender cuánto podía aportar el cannabis a la farmacéutica. tanto por  su as pecto terapéutico como puramente comercial. En la India, los  médicos enseñarán a sus colegas británicos las múltiples aplicaciones de ese remedio.

El Dr. William O’Shaunessey, que ejercía en Calcuta, pudo constatar que la ingestión de marihuana podía, a condición de ser perfectamente dosificada, calmar los espasmos y convulsiones de los pacientes afectados por la rabia o el tétanos.

El interés que suscitó el cannabis en el cuerpo médico británico no tardó en extenderse rápidamente al resto del mundo. La primera aportación americana sobre el uso terapéutico de la marihuana data de 1860: se trata de un escrito de la sociedad médica de Ohio sobre la acción de la planta en caso de espasmos y convulsiones, así como sus efectos sobre trastornos intestinales. Durante la guerra civil norteamericana, la marihuana era el principal analgésico de las tropas yanquis hasta la introducción de la morfina inyectable, a finales de 1863. En el cambio de siglo, la marihuana se había convertido en un remedio corriente. La reina Victoria, por ejemplo, la utilizaba para atenuar los dolores menstruales. Su médico, el Dr. Reynolds, escribió en su diario alrededor del 22 de mayo de 1890: “Parece ser que hay muchos casos de epilepsia en la población adulta, creo que se trata de males de origen nervioso y que el cáñamo indio (marihuana) cura de manera muy remarcable”.

  La literatura médica, sobre todo a finales del siglo XIX, hace numerosas alusiones a la marihuana referentes al tratamiento, entre otros, del dolor, los espasmos, las depresiones y los trastornos digestivos. Los textos americanos de esta época indican que la marihuana estaba recomendada para una cincuentena de enfermedades comunes, como mínimo.

  La marihuana no sólo aportaba alivio al enfermo: muchas veces era utilizada para combatir la infección. En forma concentrada, la planta tiene un poder antivírico sorprendente, aunque no se ha establecido del todo la medida. A principios del siglo XX, con la introducción de la heroína y de la cocaína y, por consiguiente, la aparición de los sulfamidas, el interés por el cannabis se atenuó. Aun así la planta se conservó algún tiempo bajo la forma de tinturas y extractos.

  En las preparaciones con base de alcohol o de aceite, la marihuana se deposita en el fondo del recipiente. De ahí los problemas de dosificación a la hora de tomarla. La nueva industria química y farmacéutica puso en marcha investigaciones concertadas para levantar el velo que cubre los misterios de las propiedades terapéuticas de la marihuana. Pero fue en vano. A pesar del dinero destinado y los esfuerzos dispuestos, los químicos se declaran incapaces de aislar las substancias activas de la marihuana.

  Ante la incapacidad de aislar y patentar las substancias químicas de la marihuana, los laboratorios farmacéuticos se desinteresan de la planta hacia 1936. 0, dicho de otra manera, es más fácil y provechosa la fabricación de substancias sintéticas.

 Este brusco desinterés de la comunidad farmacéutica fomenta el juego de aquellos que buscaban la prohibición de la planta extranjera, utilizada de manera hedonista (para drogarse) por los americanos no blancos. Y más concretamente esa marihuana que fumaban los obreros mexicanos que entraban ilegalmente en Estados Unidos atravesando a nado el Río Grande; o la marihuana que consumían los negros americanos que, huyendo de la miseria sórdida del sur, venían a amontonarse en los ghettos del norte y el medio-oeste industriales. Toda prohibición, sea cual sea, sirve, en realidad, a la clase dominante para reprimir a las minorías.

  En 1937, a raíz del debate en el Congreso a propósito de la ley fiscal sobre la marihuana (Marijuan Tax Act), una de las pocas organizaciones que se levantan contra la prohibición fue la AMA (American Medical Association). Su portavoz en Washington, el Dr. Willíam Woodward, declaró ante la comisión de Finanzas: “Nuevos trabajos con métodos modernos podrían revelar la existencia (en los compuestos químicos de la marihuana) de propiedades terapéuticas aún desconocidas”. La AMA se oponía a la prohibición por dos razones:

 1-De entrada, la AMA había llegado a la conclusión de que la marihuana no era lo suficientemente peligrosa como para justificar la puesta en marcha de leyes prohibitorias acompañadas de sanciones penales.

 2-Por consiguiente, la AMA tenía la facultad de disponer de marihuana para-un uso médico.

  El Congreso aplicó una decisión salomónica optando por la prohibición social aunque reconociendo a la marihuana una utilidad terapéutica potencial. El FBN (Federal Bureau of Narcotics), exasperados por la oposición de la AMA, publicó un reglamento de más de 60 páginas que contemplaba las modalidades de uso de la marihuana en el dominio médico.

  Desalentados por tal montaña de papeles y normas, los médicos no tardaron en desinteresarse de la marihuana. Al estallar la II Guerra Mundial, la marihuana había desaparecido de la farmacéutica nacional en Estados Unidos. Durante más de 30 años, las únicas investigaciones sobre el cannabis fueron hechas por los servicios secretos americanos, encuadradas en un vasto programa conocido por el nombre de MK-Uftra. Lo que se descubrió en esas investigaciones, no lo sabremos jamás. La totalidad de los dossiers de MK-Ultra fue destruida en 1973, cuando la crisis del Watergate amenazaba la caída del presidente Richard Nixon y exponer a la luz del día las actividades poco avalables de los servicios de información.

 

 En 1845, el psiquiatra francés  Moreau de Tours publicó sus investigaciones sobre el hachís en una monografía científica fundamental: Du hachísch et de l’eti énetion menta/e. El estudio científico de Moreau de Tours se basaba en los efectos del cannabis. Exploró la utilización de este alucinógeno en Egipto y el Cercano Oriente, con el que tuvo experiencias personales, además de con otras sustancias psicoactivas. Concluyó que los efectos se parecen a ciertos desórdenes mentales. y sugirió que podían ser usadas para provocar psicosis modelos.

 Se dice que el emperador chino Shen-Nung fue descubridor de las propiedades medicinales de muchas plantas. Su farmacopea, que se piensa fue compilada por primera vez en el año 2737 a.C, consigna que la Cannabis sativa incluye tanto plantas masculinas como femeninas.

  Paralelamente a esa desaparición de la marihuana en el mundo médico, se producía otro fenómeno poco atendido; las leyes prohibitorias se volvían contra una nueva minoría, en este caso los jóvenes. La marihuana se convierte, para los jóvenes americanos blancos de clase media, en un instrumento de protesta que les permite hacer frente a los excesos de autoritarismo creados por conflictos como el del Vietnam.

  El nacimiento de una contracultura americana se acompaña de un uso recreativo de la marihuana. La prohibición se convirtió entonces en un arma en manos de las autoridades. Las tensiones intergeneracionales se acentuaron a medida que aumentaba el envío de jóvenes al sureste asiático. Richard Nixon puso fin a la guerra contra la pobreza lanzada por Lindan Johnson y declaró la guerra a la droga. Para cebar esta nueva política, hacía falta una ley que impusiera un control general de substancias tóxicas (Uniform Controlled Substances Act), una especie de catecismo de las drogas permitidas y las prohibidas.

  Objeto de ataques histéricos, la marihuana fue, ante la ausencia de información verídica (a pesar de que los textos históricos elogiaban sus propiedades curativas), declarada nociva, inútil  médicamente hablando y socialmente peligrosa. Todo acceso legal a la marihuana, incluso para uso médico, quedó expresamente prohibido.

 Deseoso de justificar el rigor de las sanciones penales, el Congreso autoriza un estudio “profundo” del cannabis. Mientras tanto, la CIA se empleaba en destruir dos decenas de trabajos de investigación sobre el tema. El objetivo de los nuevos estudios, efectuados con transparencia, era bien simple: hacía falta demostrar que la marihuana era tan peligrosa como pretendía la ley.

 Hoy en día, 20 años y 200 millones de dólares después, el Gobierno aún se esfuerza para justificarse. Lo que en un principio debía ser una tarea fácil (probar que la marihuana es el diablo) se presentó como una tarea imposible, amparada sobre inconvenientes menores y consecuencias clínicas insignificantes.

Una planta fuera de lo común

 El cannabis es en el reino vegetal un espécimen remarcable; contiene más de 400 substancias químicas. Más de una sesentena de esas substancias no se encuentran en ningún otro lugar de la naturaleza -salvo, como dejan pensar los últimos descubrimientos, en ciertas zonas receptivas del cerebro humano-. Estos descubrimientos sugieren la existencia de unos lazos profundos de unión entre el ser humano y la marihuana hasta ahora insospechados, incluso para los más fervientes partidarios de la planta.

Otra cualidad única de la marihuana digna de ser anotada: su increíble omnipresencia geográfica. Contrariamente a la mayoría de las plantas que crecen sólo en condiciones determinadas, el cannabis crece en todos los climas; se adapta igual al calor tórrido de los trópicos que a los fríos polares del circulo ártico. Seencuentra en tierras húmedas, en alta montaña y en las llanuras semi-áridas. El único sitio donde la marihuana no crece en estado salvaje es en la Antártida.

 

  La marihuana y la ciencia moderna

Una de las consecuencias de la existencia de un conjunto sólido de trabajos científicos es el redescubrimiento imprevisto de las propiedades curativas evidentes de la marihuana. Desde las primeras investigaciones públicas amenazantes, los investigadores y los médicos recordarán las aplicaciones beneficiosas de la marihuana.

  En 1970, al principio de estos trabajos científicos, un oftalmólogo del Jules Stein Institut de la Universidad de California (UCLA) descubrió por azar que la marihuana disminuía de forma significativa la tensión inter-ocular y era susceptible de intervenir en el tratamiento del glaucoma, una de las causas principales de la ceguera en el mundo. A causa de esta temible enfermedad, cada año, más de 100.000 americanos, una vez agotadas las terapias convencionales, deben resignarse a volverse invidentes.

 En la década de los 80 la prohibición médica fue calificada como “poco razonable arbitraria y extraña”

  En 1972, los médicos del centro anticancerígeno de Sidney Farber en Boston, descubrieron que, entre sus pacientes jóvenes, los que fumaban marihuana sufrían menos náuseas después del tratamiento químico. En 1975, los médicos de Harvard quisieron evaluar el papel de la marihuana en el tratamiento de los efectos secundarios de la quimioterapia. Los investigadores de Harvard se toparon con un muro burocrático. Las autoridades federales les negaron el derecho a usar el producto verdadero: debían conformarse con el sintético THC , el principio activo de la planta que produce el efecto suspendido al consumidor.

  El THC, como pudieron comprobar los investigadores de Harvard, era eficaz, pero menos -según los mismos enfermos-que la verdadera marihuana.

  El Dr. Norman Zinberg, que participó en el proyecto, explica que una cuarta parte de los pacientes atendidos abandonaron el tratamiento para procurarse verdadera marihuana en la calle. Una serie de trabajos posteriores del NCl (National Cancer Institute) llegan a la misma conclusión. Se daba THC a los pacientes. Al principio, las pastillas parecían hacer efecto, Pero los enfermos no tardaron en volver a sentir náuseas. El director de investigaciones, el Dr. Alfred Chang, suministró a esas personas marihuana y de nuevo el tratamiento se mostró eficaz a más largo plazo . En conclusión, el Dr. Chang explicó que el 90% de enfermos de cáncer que tomaban marihuana sufrían menos náuseas y vómitos que los otros.

  En la misma época, el Dr. Denis Petro, neurólogo, se propuso estudiar los efectos de la marihuana sobre las condiciones neurológicas. Durante años, el Dr. Petro y otros neurólogos habían oído decir por los enfermos afectados de esclerosis en placas que la marihuana contribuía a aliviar los espasmos violentos, ligados a esta afección degenerativa del sistema nervioso. El Dr. Petra chocó a su vez con la rigidez del sistema burocrático y le fue prohibido utilizar otra cosa que no fueran las pastillas de THC sintético. En medio de todos estos descubrimientos científicos comenzaron a producirse demandas de reforma, tanto a nivel político como jurídico.

  En 1975 fui detenido por haber hecho plantar cuatro plantas de marihuana Aquejado de glaucoma, me enfrenté a mis acusadores argumentando que, por lo que a mí respectaba, el consumo de marihuana respondía a una pura y simple necesidad médica. Mis abogados expusieron mi caso y ciertos trabajos científicos donde se demostraba que sin marihuana estaba condenado a quedarme ciego. En una deci sión insólita, el tribunal Falló que la marihuana era una necesidad médica en el tratamiento de la glaucoma, y las agencias federales aceptaron proporcionármela legalmente.

  En 1978, Lynn Pierson, un joven cancerígeno de Nuevo México, se peleó con las instituciones de su Estado para obtener legalmente la marihuana. Resultado: Nuevo México fue el primer estado en reconocer los servicios terapéuticos de la marihuana. Por consiguiente se puso en marcha el primer programa oficial que legisló el uso médico de la marihuana. En Nuevo México, entre 1979 y 1896, más de 250 enfermos obtuvieron el permiso de conseguir marihuana legalmente bajo control médico. Un estudio detallado demuestra que más del 90% de los enfermos evolucionaron mejor.

  Cieno número de estados siguieron los pasos a Nuevo México. En 1983, 34 parlamentos de Estado se habían decidido contra la prohibición médica de la marihuana. Las agencias federales encargadas de problemas con la droga no se mostraban demasiado dispuestas a ceder. Hizo falta ejercer terribles presiones para que aceptaran devolver el THC disponible para uso médico (1980) Y concedieran a los laboratorios privados el derecho a fabricar esta sustancia química sintética (1986).

  E l THC, apodado la pastilla de hierba (por pill). a la venta bajo el nombre de Marinol, es a partir de entonces administrado bajo indicación a los enfermos de cáncer.

  Paralelamente, asociaciones de prestigio representantes de colectivos de abogados y médicos pidieron aJ Congreso que pusiera fin a la prohibición médica contra el uso de la marihuana. El Tribunal Federal ordenó a la DEA (Drug Enforcement Agency) -servicio encargado de la aplicación de las leyes sobre la droga-que organizara una serie de comisiones sobre el uso médico de la marihuana. Los informes recogidos por las comisiones que se llevaron a cabo entre 1986 y 1989, se presentaron bajo la forma de un repertorio exhaustivo sobre los usos médicos de la marihuana en el siglo XX. Más de 60 especialistas -entre investigadores y médicos-fueron entrevistados. Y así es como se llenaron más de 5.000 páginas con testimonios de todo tipo y algunas de ellas son verdaderos trabajos científicos que se quedaron en los archivos.

  Como resultado de estas comisiones, el propio juez administrativo de la DEA decretó que la marihuana tiene una innegable utilidad terapéutica. Recomendó que fuera liberada, bajo prescripción, para el tratamiento de enfermedades que pusieran en peligro la vida o los órganos sensoriales de los pacientes. Condenó la prohibición médica impuesta por la DEA y la calificó de “poco razonable, arbitraria y extraña”,

  En diciembre de 1989, las autoridades de la DEA declinan la decisión del juez y deciden mantener la prohibición sobre el uso médico de la marihuana. De nuevo multitud de organizaciones se levantan contra esa decisión y pretenden llevar su propuesta ante el Tribunal Federal. En la actualidad el proceso está aún en curso.

Una ”necesidad médica”

Los enfermos de Sida se suman actualmente a los grupos de los cancerígenos, enfermos de glaucoma, de esclerosis en placas, etc., para pedir que se ponga fin a la prohibición médica sobre el uso de la marihuana. Se apoyan en sólidas informaciones científicas y médicas, sostenidas por las jurisdicciones del Estado y por los juzgados, que estipulan que la marihuana es, a veces, una verdadera “necesidad médica” para ciertos enfermos. El movimiento en favor de su uso médico puede tomar camino del Congreso.

 Las agencias federales encargadas de los problemas de la droga no tienen la menor intención de dar su brazo a torcer. La guerra de la droga, que ha transformado nuestros pueblos en un campo de batalla y nuestras calles en frentes sangrientos, ha privado a tres generaciones de americanos de acceder legalmente a los beneficios terapéuticos de la marihuana. Debemos ser conscientes de que estos pueden aportar una ayuda preciosa. En el llamado Tercer Mundo, por ejemplo, donde los medicamentos son, en el mejor de los casos, extraños, la marihuana podría contribuir a aliviar los sufrimientos de muchos enfermos.

Fuente:   Artículo extraído de la revista The Truth Seeker y publicado en el libro Premiére Joumée Internationale du Cannabis celebrada el 18de junio de 1993. (Traducción: Felipe Borrallo)

Según un estudio observacional el cannabis mejora los síntomas del trastorno de estrés postraumático

Según un estudio observacional realizado por científicos del Centro de Diagnóstico y Consultoría MaReNa de Bat-Yam, Israel, y presentado en el Congreso sobre cannabinoides de 2011 celebrado en Bonn, Alemania, el consumo de cannabis puede mejorar los síntomas del trastorno de estrés postraumático. Como parte del protocolo de trabajo de la consultoría, fue evaluado el estado mental de 79 pacientes adultos con trastorno de estrés postraumático que habían solicitado al Ministerio de Sanidad permiso para consumir cannabis con fines terapéuticos. Sólo parte de ellos (alrededor del 50 por ciento) obtuvieron dicho permiso, los cuales constituyen el grupo de estudio. Fueron seguidos durante dos años.

La mayoría de los enfermos con TEPT también tomaban medicamentos convencionales prescritos por los médicos que los trataban. La dosis diaria de cannabis fue de 2-3 gramos al día. Se observó en la mayoría de los casos una mejora significativa en la calidad de vida y el dolor, con algunos cambios positivos en la gravedad del TEPT. Los pacientes informaron de una interrupción o disminución de la dosis de analgésicos y sedantes. La mayoría de los que mejoraron pertenecían al grupo que presentaba más dolor y/o depresión. Los investigadores concluyen diciendo que “los resultados demuestran una buena tolerancia y otros beneficios (…) en particular en aquellos pacientes que también presentaban dolor y/o depresión”.

Más resúmenes en:
Libro de resúmenes del Congreso sobre cannabinoides de 2011:
www.cannabis-med.org
www.cannabis-med.org/meeting/Bonn2011/abstractbook.pdf

(Fuente: Reznik I. Medical cannabis use in post-traumatic stress disorder: a naturalistic observational study. Resumen presentado en el Congreso sobre Cannabinoides de 2011, 8-10 de septiembre, Bonn, Alemania)